martes, 21 de junio de 2011

UN CLASICO ANDALUZ “LA PAVA”

Como  no podía ser de otra  manera, aquí en Andalucía teníamos que  bautizar con un nombre caricaturesco a una mosca que vuela entre nosotros primavera tras primavera. Véase, que con la expresión LA  PAVA en el rico dialecto andaluz puede significar muchísimas cosas, con expresiones como “Que viene la Pava “expresión coloquial que indica que viene el autobús,    “ Maemia, cuchi que Pava”  interpretación, madre mía, mira que chica, esta como un tren,         “ Que Pava es”  vamos, que es más que tonta que Abundio,  “hostia, que Pava ” un bicho muy grande volando… y otras muchas que se le pueden atribuir.


(Manolín, avezado pescador Andalusí)

Bueno después de romper el hielo y arrancar alguna que otra sonrisa, centrémonos más seriamente en el tema principal del artículo que no es otro que un insecto de gran envergadura que muchos de nosotros conocemos, y que corretea entre las piedras con sus alas plegadas horizontales sobre el cuerpo.  Comúnmente llamados Plecópteros palabra que procede del Griego (Plecto= plegado,  pteron=alas)  del que tantas veces se ha escrito y del que resulta difícil contar algo nuevo.


Científicamente  conocida como (Perla bipunctata) también es llamada  en otras latitudes como mosca de la piedra, perla máxima, y “Stone fly” para los ingleses.

Las hembras de estos insectos una vez fecundadas vuelven a depositar sus carga de huevos con violentos golpes sobre la superficie del agua, y levantan el vuelo torpemente para de nuevo realizar esta operación, y dejar toda su descendencia en el liquido elemento,  momento que aprovechan en algunas ocasiones las truchas para dar buena cuenta.


La envergadura de esta mosca es de aproximadamente de 25 a 35 mm. aprox. de longitud. La carga de huevos suele ser de un color marrón oscuro, que tendremos la oportunidad de imitar con algún antrón de similar colorido.
El insecto macho no es muy tenido en cuenta para la pesca en superficie en la fase adulta puesto que el mismo carece de alas desarrolladas para el vuelo y raramente se puede ver en la superficie del agua.
Su larva es la que se conoce como 'gusarapa', incluso 'draga' aunque aquí en Andalucía nos entenderíamos mejor, hablando de la ninfa de la pava, que trataremos en posteriores artículos.


La ninfa sale reptando del agua a través de la vegetación o las piedras situadas a la orilla del río y una vez allí, rompe su exuvia para convertirse en adulto y seguidamente emprender el vuelo.
Posiblemente si te has fijado bien, habrás podido observar muchas exuvias vacías encima de las piedras incluso entre la vegetación sobre todo en ríos de alta montaña turbulentos y en corrientes que discurren por terrenos  calizos. Por esa razón, la llaman 'mosca de la piedra'.


La eclosión suele produce de primeros de mayo a últimos de julio, aunque depende de la climatología y la situación geográfica. En tierras Andaluzas, suele coincidir, con  la ultima parte de los deshielos, cuando los ríos empiezan a mermar en caudal, pero aun bajan con fuerza.
Todas las especies de Plecópteros son intolerantes a la contaminación y su presencia es un bioindicador de la calidad del agua.


Las Moscas de las piedras adultas viven aproximadamente tres semanas que pasan entre las piedras del borde del agua y sobre la vegetación de ribera.
He de reconocer, procediendo de ríos de llanura donde lo que prima en la pesca,  es la sutileza, las minudencias y miniaturas, la primera vez que vi un Escobón (término granadino que se utiliza para definir la imitación de estos insectos por su similitud con los pelos de una escoba)  flotando en el agua, me provocó una sonrisilla fuera de lo común,  yo dejándome la vista en el agua para poder ver la deriva de mis moscas, y estas las veía a 30 metros de distancia.


Lo más cachondo fue cuando pude observar como truchitas del tamaño de la mosca saltaban como si quisieran abrazarla y  ahogarla, esto  es afán de supervivencia.


 (A esto en Andalucía, se le llama pescar con Alegría, ER NENE, gran amigo y excelente pescador)

En algunos lugares aseguran, que esta mosca no es apreciada por las truchas, no lo voy a poner en duda, pero quizá se trata más del momento en el que se quiere pescar con esta imitación, que la efectividad de la misma o la apetencia de las truchas en otras situaciones.


Efectivamente he tenido eclosiones masivas de esta especie, y no se ha movido tan solo un pez que haya podido apreciar para comer una de estas moscas, sin embargo  existen otros momentos puntuales donde los ejemplares de esta especie son anecdóticos en un número limitado y las aguas son relativamente altas, estos momentos son los que mejores resultados me han ofrecido.


Aunque en muchos casos, la imitación mas generalista puede ser una Stimulator, prefiero realizar una imitación más específica  y  prestar  mucha atención a la similitud del colorido general, es una garantía de éxito. (En otro artículo realizaremos un montaje paso a paso de esta imitación)


 Una clave para la pesca con la Pava, es el dragado. A pesar de ser una mosca aparatosa, es preferible utilizar sedales finos que no dificulten su navegación, y en mi caso suelo utilizar bajos cortos, no más de 10 pies serán suficientes para pescar en los ríos de alta montaña con garantías de poner la mosca justo allí, en el pequeño hueco parado que forma la espuma para sentir el zarpazo de la oscura pintona que observa bajo la superficie.

jueves, 2 de junio de 2011

WWW.FLYFISHINGANDALUCIA.COM

Por fin, después de un largo periodo de trabajo, tienen acceso a la página www.flyfishingandalucia.com   donde  podrá encontrar entre otros,  los servicios de escuela de pesca, guías y productos de pesca a mosca.
Desde este momento nos pondremos en marcha para que este blog, sea una referencia de la pesca a mosca en Andalucía, y sea una página de apoyo para los que se inician en este estilo de pesca, así como una referencia para los visitantes de nuestra tierra.
Esperamos que sea de su agrado



jueves, 27 de enero de 2011

STREAMER, MONTAJE RAPIDO Y EFICAZ


Como apuntábamos en el anterior artículo, uno de los señuelos más utilizados y efectivos en la pesca de la trucha arcoíris es el streamer.
Un streamer es una imitación de una silueta o sombra de un pez. Se suele realizar con materiales que absorben agua para navegar a cierta profundidad, que produzcan ciertos destellos y movimientos que sean sugerentes para los peces.
Estos señuelos son utilizados para atraer la atención de cualquier pez que deprede sobre alevines o peces de menor tamaño, como por ejemplo la trucha común.
Según sea el tamaño del señuelo, se utilizará para atraer la atención de unos depredadores u otros.
Combinaciones de colores y pesos pueden deparar magníficas jornadas de pesca, de ésta y de otras especies.
Aquí pasamos al montaje de un streamer básico, de manera fácil y rápida, que además resultará muy efectivo.

Según la especie a pescar utilizaremos un tamaño de anzuelo u otro, el de la imagen corresponde a un anzuelo del tamaño 8, junto con unos conos y bolas de diámetro 4 mm, que estaría indicado principalmente para la trucha arcoíris o común, ciprínidos de gran tamaño e incluso el black bass.


Para obtener diferentes pesos y alcanzar distintas profundidades podemos utilizar la combinación de bolas y conos de latón o tungsteno; incluso podemos realizarlo sin peso extra.

Una vez insertado el peso elegido, sujetamos la base firmemente con seda de montaje y aseguramos el conjunto con cianoacrilato, para evitar en lo posible que tras su utilización, los conos o las bolas giren y el conjunto se vea debilitado.

Este streamer concretamente estará montado con tan sólo una pluma de marabú. La primera operación que debemos efectuar es ablandar el raquis de la pluma, en el sentido de las fibras, ayudándonos de un objeto romo, para que posteriomente podamos liarla sin problemas sobre la tija del anzuelo.
Sujetamos sobre la parte final de la tija del anzuelo, y calzamos la pluma por delante para que quede en posición vertical sobre el anzuelo. Aprovechamos la situación de la pluma para asegurar un alambre maleable o tinsel brillante y ajustarlo a la tija con una capa o base de seda de montaje a lo largo de la tija.
Una vez realizada la operación, fijaremos unas fibras de flashabou o similar que acompañen a la cola de marabú hacia atrás.

Tan solo nos falta un paso, avanzar con el hilo de montaje hasta la cabeza y aplicar una capa de cianoacrilato a la base sobre la que se asentará el marabú.
Una vez aplicado el pegamento, y rápidamente, pero con mucho tacto, liaremos el marabú en la tija hacia la cabeza y lo fijaremos con la seda de montaje en este punto.
Posteriormente brincaremos el marabú con el tinsel de montaje y lo fijaremos nuevamente.
Una vez cortados los sobrantes de tinsel y marabú, aplicaremos unas fibras brillantes que sirvan para darle contraste al conjunto o un toque de distinción.

Cualquier combinación de colores es válida, es cuestión de realizar pruebas para saber qué colores son los que más atracción ejercen sobre los depredadores que suelen frecuentar los sitios que pescamos.
Suerte, y a probarlos, que seguro que no os defraudarán.

martes, 28 de diciembre de 2010

PESCA EN INTENSIVOS

En la época invernal, la pesca a mosca en Andalucía se centra principalmente en la pesca del lucio, de ciprínidos así como de la trucha arcoíris en cotos intensivos. En caso de no ser especialmente aficionado a estas especies, ha llegado la hora de revisar y limpiar el equipo; sobre todo si dejásteis las líneas de plástico metidas en el carrete, no vendría mal estirarlas, limpiarlas y aplicarles algún producto para su mejor conservación.

Con esto evitaremos que se resquebrajen o cuarteen, y nos servirán para la próxima temporada.
Por el contrario, si nos pica el gusanillo de la pesca, podemos intentarlo con alguna de las especies anteriormente citadas, puesto que la pesca de la trucha común se encuentra en periodo de veda total, en todas las masas de aguas Andaluzas desde finales de agosto hasta finales de marzo en aguas de baja montaña, y de principios de mayo a finales de septiembre en aguas de alta montaña, salvo excepciones.
En esta ocasión, y a pesar de que la pesca en cotos intensivos no es una de nuestras actividades favoritas, nos hemos decidido a pescar en el intensivo del Charco de la Cuna, situado en la zona baja del río Borosa.
Este intensivo ha sido desplazado a la zona baja del río Borosa en años anteriores, hasta un azud, que resulta imposible franquear por las truchas arcoíris con las que se realizan sueltas.
Aunque en el Plan de Ordenación de Recursos Naturales del Parque de Cazorla Segura y las Villas se especifica la prohibición de sueltas de especies foráneas dentro del interior del Parque Natural, la administración mantiene el coto intensivo activo para la pesca intensiva de lugareños y clubs de pesca.

El límite superior se estableció en el azud, para evitar en lo posible la propagación de enfermedades por parte de las truchas arcoíris criadas en cautividad.
A pesar de todo esto, el cambio ha sido notable en los últimos años, no sólo en este río, sino en toda Andalucía en general. La piscifactoría que existe en el río Borosa, dedicada tradicionalmente a la cría de trucha arcoíris para sueltas de pesca intensiva, tiene en la actualidad una función bien distinta, como es la cría en cautividad de alevines de trucha autóctona, estableciéndose un banco genético para refuerzo y repoblaciones en casos puntuales o de extrema necesidad.
Bueno, como no podía ser de otra manera, nos calzamos los wader y preparamos equipos de cañas de 10 pies, líneas 5 y 4 y caña de 11 pies línea 4, por el excesivo caudal que circulaba, y los resultados no se hicieron esperar.
Las truchas arcoíris se aferraban al fondo de las pozas principales evitando ser arrastradas por la corriente. El truco que tiene este tipo de pesca es poner las artificiales tan cerca como sea posible de su canal de alimentación, para evitar que las truchas tengan que realizar desplazamientos tras las artificiales.
Eso sí, hay que estar muy atentos a los movimientos laterales o cualquier movimiento del nylon que delate la picada de las arcoíris.

Una vez se sientan atrapadas por el engaño, son peces vigorosos, y potentes, con saltos y cabriolas fuera del agua, que en muchos casos terminan con la pérdida del pez, más aún con la utilización de anzuelos sin muerte, como en nuestro caso. Pero lo importante este día es matar el gusanillo de la pesca y pasar un día en contacto con la naturaleza.


Cascada bajo el azud, coincidente con el límite superior del coto intensivo.



Las truchas, aunque tardaron, no pudieron resitir la tentación de los streamers y las imitaciones de huevas de color salmón muy lastradas.


Este es buen momento para enseñar y crear afición entre los más pequeños.


Una buena captura para el recuerdo.



En esta ocasión la temperatura, el tiempo y las aguas nos deleitaron con un buen día de pesca y de compañerismo con los mas jóvenes.


Y lo mejor de todo es que en estas aguas siguen existiendo astutos y robustos barbos que ponen a prueba nuestros materiales, eso si se dejan engañar....

domingo, 26 de diciembre de 2010

DONDE TODO COMIENZA


Pues así es como vamos a empezar, donde comienza nuestra aventura, y donde más o menos se inicia la aventura de la cuenca hidrográfica mas extensa dentro del territorio andaluz. La cuenca del Guadalquivir.
Tradicionalmente nace en la Cañada de las Fuentes, aunque la fuente mas lejana a la desembocadura se localiza en Santonge, Almería.
Su cuenca hidrográfica abarca territorios de las ocho provincias andaluzas, desembocando en el Océano Atlántico por Sanlúcar de Barrameda, en un amplio estuario.
Es el quinto río por longitud de la Península Ibérica.
Su nombre deriva del árabe al-wadi al-Kabir الوادي الكبير («el río Grande»), mientras que los romanos lo llamaron Betis y los griegos, que se interesaron por el Gran Río del sur de Hispania a través de la información recogida por los fenicios, lo llamaron Tharsis, Río de Tartesos.

Sin ánimo de polemizar, nuestra aventura no se centra en buscar cual es la fuente mas lejana o el nacimiento real de tan histórico río, ni recorrerlo en su totalidad, por lo pronto.
Con nuestro viaje intentamos buscar o encontrar el sentido de nuestra afición, la pesca a mosca.

Por este motivo tenemos la necesidad de conocer dónde nació o donde todo comienza.

La pesca a mosca de la trucha común, tal y como la conocemos hoy en día, como una pesca sostenible, sin muerte en todo el territorio andaluz, empezó a dar sus primeros pasos en las aguas del Alto Guadalquivir, en afluentes como el Río Borosa y el Río Aguamulas.
El río Borosa albergó el primer coto sin muerte de toda Andalucía y ha sido uno de los primeros en tener una figura de protección de grado A . En la actualidad hay dos excelentes cotos, de alta y baja montaña, ambos de pesca sin muerte.
Por este motivo nuestra aventura en este caso nos lleva a su nacimiento, al corazón de nuestra propia afición.


Con no pocos problemas, debido al hielo, pudimos recorrer el carril que lleva de Vadillo Castril a la Nava de San Pedro, y apesar de los contratiempos con las cadenas del coche, pudimos llegar al Collado de Fuente Bermeja, desde donde partimos a pie hasta el nacimiento de nuestro río.


En esta ocasión disfrutamos de la experiencia Óscar, Juan Miguel, Andrés y el que escribe.


Conforme nos adentrábamos en la sierra y en el valle que da origen al Río Borosa, empezaba a manar agua de cualquier sitio, más aún con la temperatura diurna que nos dio un respiro.


Algunas formas rocosas nos indicaban el camino hacia el nacimiento del río.


Los días y noches anteriores habían sido gélidas, en algunos casos se pudieron escuchar algunas avalanchas de chupones de hielo colgantes de las paredes verticales bajo la atenta mirada de los buitres leonados.


Pudimos sorprender a algunos muflones, cabras y cérvidos, además de poder seguir sus evidentes rastros sobre el manto blanco que cubría la totalidad del camino.


Cada vez se hacían más evidentes los sonidos del agua, incluso se podía ver rezumar agua subterránea en distintos puntos que aumentaban cada vez el caudal del pequeño río que empezaba a tomar forma.


Vista gélida del Río Borosa, tras su formación por diferentes fuentes y arroyos. Río joven, saltarín, trasparente, rumoroso, con un encanto especial y un azul perenne.


Por fin, después de una larga caminata, llegamos a la laguna de Valdeazores, donde el agua se remansa y acoge las primeras aguas del Río .

Nosotros aprovechamos para reponer fuerzas, mientras como buenos pescadores observamos qué sucede bajo la superficie en estos días fríos. Se trata de una zona vedada a la pesca.


De camino el río sigue su rumbo y nosotros con él ,dirección a la laguna de Aguas Negras, disfrutando de los increíbles paisajes y acompañados desde el principio por centenares de pinos laricios.


De nuevo encontramos nuevos manantiales de aguas subterráneas, que brotan por los lugares más insospechados.


Llegamos al Embalse o Laguna de Aguas Negras, junto al estrecho de los perales, con vistas espectaculares.


Con los chupones de hielo desafiantes en la cueva de la central hidroeléctrica.


Y por fín llegamos a nuestro destino, el gran borbotón de agua limpia que surge de las entrañas de la tierra, bajo la atenta mirada de un pino verde, el mismísimo corazón, desde el que comienza nuestra afición.

Como escribió Antonio Machado :

¡Oh Guadalquivir!
te vi en Cazorla nacer
hoy en Sanlúcar morir.

Un borbollón de agua clara,
debajo de un pino verde,
eras tú, ¡qué bien sonabas!

Como yo, cerca del mar,
río de barro salobre,
¿sueñas con el manantial?